Yoga es salud

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Si tuviera que definir el yoga en muy pocas palabras, tan solo necesitaría una: «salud».

Yoga es salud y salud es, entre muchas otras, yoga. Quien practica yoga con sinceridad, regularidad y devoción no debe temer enfermedades.

Por supuesto estoy hablando de salud en el más amplio sentido de la palabra. Salud física, mental y espiritual. Salud holística.

Vara de Esculapio

El yoga es salud física, mental y espiritual.

La verdadera medicina es aquella que actúa sobre la raíz del problema, previniendo, atenuando y en última instancia curando. El yoga identifica las causas del sufrimiento y propone un remedio sin concesiones (es decir, independiente de credos, épocas o costumbres sociales). Las técnicas de yoga son medicina aplicada.

Naturalmente es muy tentador confundir el camino con el horizonte. El yoga no se desarrolló para obtener salud, la salud es tan solo un producto derivado. Pero el/la practicante, al observar que su capacidad pulmonar aumenta, que duerme mejor, digiere mejor, su periodo menstrual es más regular, no se lesiona jugando al fútbol y tolera mejor el estrés de su trabajo, muy fácilmente puede engancharse al yoga por estos motivos. ¡Y está muy bien!

¿Yoga contra el estrés?

Dice el profesor de yoga Eduardo González-Granda que el yoga «aporta una resistencia muy grande al estrés, lo que puede ser incluso malo para ti. Un objetivo legítimo es buscar la salud, la alegría y el bienestar, pero si te aporta un aguante muy alto al estrés, puedes creer que vas a medrar sin límites en tu multinacional sin que te pueda la presión» (fuente: La Opinión de Zamora).

La búsqueda del placer se conoce en sánscrito como bhoga. La diferencia entre bhoga y yoga es la diferencia entre el camino y el horizonte. Insisto, ¡está muy bien!, cualquier opción es legítima y el yoga no pide cuentas a nadie. Los yoguis han identificado esta diferencia para que no perdamos el rumbo, no para que nos torture la idea de que «si no voy a ser un sabio casto y eremita que viva en el Himalaya, qué hago yendo a clase de yoga».

Beneficios del yoga sobre la salud

A nivel físico, las asanas actúan primero sobre los músculos, haciéndolos más fuertes y elásticos; las articulaciones, dotándolas de mayor flexibilidad a la vez que aprenden a colocarse correctamente; el esqueleto, facilitando la posición correcta de las vértebras, corrigiendo la postura al andar o previniendo la artritis; etc. Al mismo tiempo, el precepto de śauca (limpieza) libra al cuerpo de agentes patógenos.

A nivel fisiológico, la permanencia en las asanas proporciona el tiempo necesario para que los órganos internos se beneficien de efectos más sutiles. Posturas como halāsana o salamba sarvāṅgāsana actúan directamente sobre las glándulas endocrinas. Las torsiones proporcionan un masaje a los órganos abdominales. Las posturas de pie fortalecen la columna, favoreciendo el flujo nervioso a través de esta. La recitación de mantras incide, según la frecuencia de resonancia, en unos u otros órganos.

A nivel mental, el efecto sedante que tienen algunas asanas sobre el cerebro (por ejemplo, las extensiones hacia delante) proporciona estabilidad mental. El trabajo de simetría corporal tiene un efecto directo sobre la ecuanimidad en el juicio. El pranayama conecta los órganos sensoriales con el «interior», reduciendo la tendencia de la mente a la dispersión. La práctica meditativa potencia la atención y agudiza la inteligencia.

Y a nivel espiritual, dejemos que el/la practicante lo experimente por sí mismo/a.

Cualquier libro serio de yoga pormenoriza los beneficios de cada técnica en particular. No me extenderé aquí sobre ello. Lo importante es tener presente que una práctica correcta proporciona innumerables beneficios, y que estos llegan de forma gradual y equilibrada, sin descompensar ningún aspecto del organismo, sin efectos secundarios y en un tiempo asombrosamente breve. ¡Y todo esto es sólo un efecto derivado!

El camino que pasa por la autosanación no requiere grandes infraestructuras. Tan sólo una habitación, una esterilla y poco más.

Namasté.


Advertencia: El yoga no cura el cáncer, no elimina un tumor, no suelda huesos ni previene la muerte. Quien así lo afirma es un/a farsante.

11 septiembre, 2014 |

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